Un café con Salvador Sanz

14 Ago 2020
Marcos González
Enamorado del café y del mundo que le rodea desde muy joven, decidí dedicarme profesionalmente al café de especialidad en un viaje a Indonesia donde conocí de primera mano una forma distinta de ver el café.

Nos complace presentaros a Salvador Sans, nuestro asesor y tostador de café para todos los Work Café España. Nos hemos reunido con él para que nos responda a unas breves preguntas para conocerle mejor.

¿Cómo llegaste al mundo del café?

En mi casa siempre oí hablar de café ya que mis padres tostaban y vendían café y se traían el trabajo a casa. Cuando tenía vacaciones en el colegio iba a casa de mis abuelos que estaba justo enfrente del tostadero, así que inevitablemente me relacionaba con los sacos, la tostadora, las bolsas los pedidos, los clientes..., etc. En aquellos años era normal. Años más tarde, después de acompañar a mis padres a ver tostaderos de café en diversos lugares, descargado un montón de sacos, llenado bolsas de tostado para los pedidos de mayor, servido a cientos de clientes en nuestra tienda y la lectura de un libro sobre café, me decidí finalmente a dedicarme al oficio de tostador. 

¿Qué te ha enseñado este confinamiento?

Para empezar, diría que me reafirma en muchas cosas en las que creo: la unión familiar, el trabajo bien hecho, el valor de las pequeñas cosas, la amistad, la adaptación a las nuevas circunstancias y escuchar los consejos del que sabe. No podemos controlarlo todo, aceptémoslo. Vivimos vidas privilegiadas y que este virus nos haya quitado cierta libertad me hace comprender su extraordinario valor.

¿Alguna anécdota reseñable sobre Work Café?

Más que anécdota, dejadme decir que es un verdadero honor haber podido conocer a personas de extraordinaria calidad humana y el superlativo funcionamiento social del Banco. Estoy más que feliz por formar parte del proyecto Work Café que tanto yo como mi equipo consideramos como propio.  

¿Crees que el café de especialidad seguirá creciendo en popularidad?

Está aquí para quedarse y crecer, no tengo duda ninguna. A las personas les gusta el buen café y cada vez serán más exigentes con el lugar donde cada día se da ese pequeño premio que es un café de alta calidad.